El colchón de la cuna: claves para elegir el ideal para tu bebé

El colchón para tu bebé es muy importante no solo para favorecer su descanso tanto nocturno como diurno sino para evitar ciertos riesgos que podría correr en caso de no contar con una superficie segura, como por ejemplo el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante SMSL.

Este síndrome es la causa más frecuente de muerte en bebés hasta un año en EEUU, con un riesgo más elevado entre el primer y cuarto mes de vida. Muchos factores influyen en el riesgo de muerte súbita del lactante como la inadecuada elección del colchón de su cuna, el exceso de abrigo o la postura a la hora de acostarlo.

Como señala el Instituto Europeo para la Calidad del Sueño ESCI “una buena calidad de sueño es fundamental para el desarrollo físico, intelectual y conductual de la persona”. Adviertes además de que “una tercera parte de los niños padece un problema o trastorno del sueño que deriva en patologías como  la obesidad infantil  o la hiperactividad

Por ello, a la hora de elegir el mejor colchón para evitar esos riesgos hay que tener en cuenta una serie de factores que te proporcionarán la seguridad necesaria para que tanto tu bebé como vosotros, los papás, durmáis tranquilos.

1. Composición 

Hay colchones de látex, de muelles, viscoelásticos, de espuma… elegir el mejor es complicado ante la gran variedad que hay en el mercado pero hay que tener en cuenta la seguridad de sus componentes a la hora de acostar al bebé.

La marca Babykeeper  tiene el único colchón certificado como producto sanitario para evitar el riesgo de muerte súbita. Entre sus beneficios más destacados están:

  • Reduce la inhalación de CO2: sus tejidos y su núcleo favorecen el intercambio de oxígeno en la superficie sobre la que el bebé respira. De esta forma, se evita la acumulación de CO2, reduciendo el riesgo de muerte súbita por esta causa hasta un 72%.
  • No reacciona en presencia de flujos orgánicos: el bebé al vomitar derrama ácidos que pueden producir reacciones químicas al entrar en contacto con los materiales de los colchones, pero Babykeeper resiste a esos ácidos debido a su composición.
  • Reduce el riesgo de ahogo al regurgitar y de obstruir sus vías respiratorias.
  • Favorece la evacuación del calor y la transpiración, manteniendo al bebé a la temperatura óptima, reduciendo el riesgo de SMSL por este factor en casi un 50%.

2. Estructura firme

Durante los primeros meses, el bebé pasa la mayor parte del tiempo durmiendo con lo cual, debemos proporcionarle un lugar confortable al máximo. El colchón de la minicuna o cuna debe ser lo suficientemente firme para distribuir su peso uniformemente y evitar el riesgo de malformaciones en el cráneo como la plagiocefalia. 

Por tanto, ni muy duros ni muy blandos sino con la firmeza justo para que el bebé esté seguro y no obstruyan su sistema respiratorio. Los colchones Ecus se adaptan perfectamente al cuerpo y a la cabeza del bebé, reduciendo hasta un 70% el riesgo de deformación craneal y de asfixia.

3. Materiales y tejidos

Los materiales y tejidos con los que están fabricados los colchones de cuna son imprescindibles para reducir la proliferación de ácaros y bacterias así como para la correcta transpiración y mantenimiento de la temperatura óptima. Éstos deben ser antialérgicos e higiénicos y fabricados con materiales no tóxicos y transpirables.

Las marcas BabyKeeper, Ecus y los colchones Dulces Sueños de Cambrass están fabricados con los mejores tejidos en 3D que ofrecen una protección antimicrobiana de larga duración y aportan además de suavidad y frescura una excelente absorción.

El hecho de que sus materiales sean de calidad también influye a la hora de evitar el riesgo de muerte súbita del lactante, ya que contribuye a mantener una óptima temperatura del bebé, evitando un exceso de calor o de humedad.

4. Certificado de seguridad

A la hora de elegir el colchón para la cuna de tu bebé asegúrate de que cuenta con el certificado de seguridad OEKO-TEX clase 1, apto para bebés. De esta forma, sabrás que su piel y mucosas estarán protegidas y que hay menos riesgo de inhalación de compuestos tóxicos y metales pesados como los que están presentes en algunos colchones de muelles.

Los colchones que cuentan con esta certificación son, entre otros, los de BabyKeeeper, que son los primeros colchones de bebés fabricados en España que han superado las pruebas de toxicidad de este certificado.

 5. Medidas correctas

Aunque las medidas estándares de cunas suelen ser 120×60 o 140×70, hoy día existen muchos modelos y podrían variar. Sin embargo, las medidas de los colchones apenas varían de unas marcas a otras. Antes de comprarlo, debes tomar medidas de tu cuna y procurar que entre el colchón y la cuna no haya una holgura superior a dos o tres centrímetros, necesaria para facilitarnos el cambio de sábanas.

Son los factores a tener en cuenta más importantes a la hora de elegir el colchón de cuna de tu bebé. Como siempre, la seguridad del pequeño es lo que más importa y en estos casos confiar en marcas que garantizan esa seguridad es una buena apuesta.

 

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